Cada año, la Iglesia católica celebra la Fiesta de la Sagrada Familia, una jornada que invita a reflexionar sobre los valores de la vida en familia, inspirándose en la experiencia de Jesús, María y José en Nazaret. Esta celebración tiene lugar el domingo, entre el 25 de diciembre y el 1 de enero, y en Banfield adquiere un significado especial gracias al Santuario Basílica Sagrada Familia de Nazareth, un símbolo de historia y espiritualidad en la comunidad.
El templo, cuyo origen se remonta al siglo XIX, fue construido como un homenaje al Papa León XIII con motivo de su jubileo episcopal. En 1893, un grupo de vecinos impulsó la colocación de la piedra fundamental y, dos años más tarde, en 1895, la iglesia fue bendecida por el propio Papa, quien además la vinculó a la Basílica Papal de Santa María la Mayor de Roma. Este gesto marcó un vínculo único entre Banfield y el corazón de la Iglesia católica.
Una de las características más distintivas del santuario es su arquitectura imponente y su interior decorado con detalladas imágenes y altares. Pero lo que realmente lo distingue es la reliquia que resguarda: una astilla de la cruz que, según la tradición, perteneció a la cruz de Jesucristo. Esta reliquia fue hallada por Santa Elena, madre del emperador Constantino, y llegó a Banfield como un regalo de las autoridades eclesiásticas de Roma.
La llegada a la iglesia fue posible gracias a la señora Juana de Leguina, quien, al regresar de Roma con este valioso objeto, dedicó sus esfuerzos a la construcción del templo y a asegurar su conservación. Además, donó a perpetuidad el terreno donde hoy se levanta el santuario, un acto que consolidó el legado espiritual y comunitario de la Iglesia Sagrada Familia.
La Fiesta de la Sagrada Familia no solo representa un momento de reflexión espiritual, sino también una oportunidad para que la comunidad valore este patrimonio cultural y religioso. Durante esta fecha, los fieles se reúnen en el santuario para participar en las misas y actividades que destacan la importancia de la vida en común y el amor familiar.
El Santuario Basílica Sagrada Familia de Nazareth sigue siendo un lugar de encuentro, fe y tradición para los vecinos de Banfield. Con su rica historia y su destacada reliquia, se mantiene como un punto de referencia espiritual y cultural que continúa fortaleciendo los lazos de la comunidad.

